Esto por fin es hueso de mis huesos
y carne de mi carne.
Esta será llamada Mujer,
porque del hombre fue tomada esta.
(Génesis 2:23.)
(El Cantar de los Cantares 1:15-17) . . .¡Mira! Eres hermosa, oh compañera mía. ¡Mira! Eres hermosa. Tus ojos son [de] palomas." 16 "¡Mira! Eres hermoso, mi amado, también agradable. Nuestro... Ver más diván es también uno de follaje. 17 Las vigas de nuestra magnífica casa son cedros; nuestros cabrios, enebros. . .
(El Cantar de los Cantares 2:3-11) . . .Como un manzano entre los árboles del bosque, así es mi amado entre los hijos. He deseado apasionadamente su sombra, y allí me he sentado, y su fruto ha sido dulce a mi paladar. 4 Me introdujo en la casa del vino, y su pendón sobre mí fue amor. 5 Refrésquenme ustedes, sí, con tortas de pasas, susténtenme con manzanas; porque estoy enferma de amor. 6 Su mano izquierda está debajo de mi cabeza; y su mano derecha... esta me abraza. 7 Las he puesto bajo juramento, oh hijas de Jerusalén, por las gacelas o por las ciervas del campo, de que no traten de despertar ni excitar amor [en mí] sino hasta que este se sienta inclinado. 8 "¡El sonido de mi amado! ¡Mira! Este viene, trepando por las montañas, saltando por las colinas. 9 Mi amado se parece a una gacela o a la cría de los ciervos. ¡Mira! Este está plantado detrás de nuestro muro, mirando con fijeza por las ventanas, dando una ojeada por las celosías. 10 Mi amado ha respondido y me ha dicho: ‘Levántate, compañera mía, mi hermosa, y vente. 11 Pues, ¡mira!, la estación lluviosa misma ha pasado, el aguacero mismo ha terminado, se ha ido.
(El Cantar de los Cantares 4:1-7) 4 "¡Mira! Eres hermosa, oh compañera mía. ¡Mira! Eres hermosa. Tus ojos son [de] palomas, detrás de tu velo. Tu cabellera es como hato de cabras que han bajado saltando de la región montañosa de Galaad. 2 Tus dientes son como hato de [ovejas] recién esquiladas que han subido del lavado, todas las cuales paren gemelos, sin que ninguna entre ellas haya perdido sus crías. 3 Tus labios son justamente como un hilo escarlata, y tu hablar es ameno. Como gajo de granada son tus sienes detrás de tu velo. 4 Tu cuello es como la torre de David, edificada en series de piedras, en la cual están colgados mil escudos, todos los escudos circulares de los hombres poderosos. 5 Tus dos pechos son como dos crías, gemelos de gacela, que están apacentándose entre los lirios." 6 "Hasta que respire el día y hayan huido las sombras, proseguiré a la montaña de mirra y a la colina de olíbano." 7 "Eres del todo hermosa, oh compañera mía, y no hay defecto en ti.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados