¿Cómo sabemos qué pedir?
Es muy importante de ver que no cualquier cosa es lícita de pedir a Dios, sino solamente cosas que ya están adentro de la voluntad de Dios para nosotros. No es decir que a veces Dios no nos da estas peticiones aun, porque nos enseña qué tontos somos en discernir el bien de nuestras propias vidas. En Salmo 106:14-15, dice que Israel, se entregó a "un deseo desordenado" y Dios "les dio lo que pidieron, más envió mortandad sobre ellos." Dios nos propuso en Lucas 11:5-13 (el amigo persistente) y Lucas 18:1-8 (viuda persistente)... Ver más dos parábolas que demuestra que Dios nos concede cosas si somos persistentes en pedirle. Pero el problema aquí es que nuestro entendimiento es tan corrupto por el pecado que ni sabemos como debemos pedir a Dios. Por esto, debemos usar la voluntad de Dios como una meta para que controle nuestras oraciones.
1° Pedro 4:1 Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, 2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.
Debemos armarnos con el mismo pensamiento de Cristo, de seguir tan ardientemente la voluntad de Dios que aun si sufrimos o no, cumplimos con la voluntad de Dios. Tachamos los deseos (concupiscencias) humanos, y buscamos la voluntad de Dios.
Juan 7:17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios...
Jesús nos dijo que esta actitud de sujetarse a la voluntad de Dios (rechazando nuestro propio entendimiento sobre la vida del bien y el mal) es lo que nos da poder de discernir lo que es de Dios y lo que no es.
En Colosenses 1:9-10 Dios nos muestra el plan en dos partes para nosotros: (1) conocer la voluntad de Dios el Padre "en toda sabiduría e inteligencia espiritual" y (2) "para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo...." No podemos pedir o actuar sin saber la voluntad de Dios. Es sin discutir que todo nos sale mal si no obramos y vivimos bajo este plan.
¿Cómo tenemos poder en la oración?
Juan 9:31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.
Aquí entonces cabe perfectamente bien esta sujeción a la voluntad de Dios, y el poder de conseguir lo que uno pide a Dios en oración.
1° Juan 5:14 Y ésta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
La promesa de Dios de conceder nuestras peticiones no es dada a nosotros para que andemos en locuras y tonterías de nuestros corazones, sino para que seamos parte del plan de Dios, instrumentos en parte del cumplimiento de la voluntad de Dios, la obra de Dios. Esto es para que recibamos gloria, honor, y premios en el cielo por nuestra parte. Tenemos que dejar a un lado el concepto de manipular, mandar, u ordenar a Dios a lo que nos parece (nuestra voluntad), y sumergirnos en la perfecta y bendita voluntad de Dios el Padre.
Mateo 8:8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. 9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.